Nuestra Señora de las Angustias: Historia, Arte y Devoción en Vera

La imagen de Nuestra Señora de las Angustias no es solo una obra de arte sacro; es el corazón de una devoción que ha superado siglos, guerras y transformaciones, consolidándose como el símbolo máximo de la ciudad de Vera.
La historia de nuestra Titular comienza el 22 de abril de 1680. En el Acta de Constitución de la Hermandad, los fundadores establecieron en su punto sexto la obligación de dotar a la cofradía de una imagen propia.
«Es condición que esta hermandad sea obligada a hacer luego que pueda una imagen de Nuestra Señora de las Angustias…»
Realizada entre 1680 y 1685, la imagen es una joya del Barroco. Se trata de una escultura de bulto redondo, de candelero para vestir, realizada en madera policromada al óleo.
Aunque de autor desconocido, los expertos la vinculan estrechamente con la familia «de Mora». Sus rasgos definen una estética de «melancolía aristocrática»:
- Sufrimiento Contenido: Un dolor «hacia adentro», sin aspavientos, reflejado en una mirada baja y serena.
- Fisionomía Noble: Rostro ovalado y afilado, nariz aguileña y cejas suavemente arqueadas.
- Pose Abacial: Un cuello largo y estilizado que le otorga una elegancia monástica única.
La vinculación de la Virgen con Vera ha sido reconocida con las máximas distinciones civiles y eclesiásticas:
- Patrona de Vera: Proclamada oficialmente el 25 de marzo de 1888.
- Coronación Canónica (1926): Fue la primera imagen coronada en la provincia de Almería. Su corona original contenía 2 kg de oro y piedras preciosas.
- Escudo de la Ciudad (1929): El Ayuntamiento ratificó el derecho de la Hermandad a ostentar el Escudo de Vera en sus insignias.
- Alcaldesa Honoraria (2013): Nombrada Alcaldesa Honoraria y Perpetua de la Ciudad, recibiendo el Escudo de Oro de Vera.
La Guerra Civil marcó un capítulo de dolor y milagro. Fue la única imagen que se salvó de la destrucción total en la Plaza de Toros, tras ser escondida en una sacristía. Sin embargo, el asalto le dejó huellas profundas: cinco impactos de bala y graves daños en el rostro y las manos. Ha sido restaurada por manos expertas a lo largo de los años:
- José María Ponsoda (1940): Devolvió la vida a la talla tras la contienda.
- Empresa Cartela (2005): Labores de conservación técnica.
- Juan Manuel Miñarro (2020): Restauración integral para asegurar su futuro.
La historia de esta imagen es como la de un diamante que ha pasado por el fuego: cada restauración y cada nuevo manto representan una faceta tallada con el fervor de los veratenses.
